Gobernanza, democracia y legitimidad

Gobernanza, democracia y legitimidad

Libro: Acerca del gobierno. Propuesta de teoría. Luis F. Aguilar Villanueva, Tirant lo Blanch-CLAD-El Colegio de Jalisco (2022). 

Los gobiernos democráticos no atraviesan un buen momento. O al menos eso es lo que se señala en Acerca del gobierno. Propuesta de teoría, una obra en la que su  autor,  el  investigador  y  académico  Luis F.  Aguilar Villanueva, pone en perspectiva que “el Gobierno es problema y no sólo el agente que resuelve problemas”, y todo esto es causado por cinco fallas o limitaciones como la ilegitimidad, la impotencia, la incompetencia, la ineficiencia y la insuficiencia. En dos partes del libro, Aguilar Villanueva divide su reflexión. La primera está dedicada al análisis de los problemas, conceptos, críticas y reformas del gobierno; y la segunda está consagrada a explicar su modelo analítico de la teoría del gobierno.

En  la  primera  parte,   Aguilar   reflexiona   sobre  la     problemática del gobierno donde delinea los diferentes conceptos sobre éste, precisando varios tipos de gobernanza. Aborda también los imperativos del gobernar, como la efectividad y la legitimidad, en el que deja claro que estas son dos cualidades o atributos diferentes del gobernar y corresponden a dos lógicas o dos racionalidades diferentes de acción. “La eficacia gubernativa implica la legitimidad, pero la legitimidad no implica la efectividad”. Por otro lado, al problematizar el gobierno, Aguilar Villanueva asume una posición crítica a los conceptos de ingobernabilidad, nueva gestión pública, elección pública y populismo, por sus implicaciones gubernamentales de las teorizaciones problematizadoras. El último análisis de la primera parte reflexiona sobre la crisis del gobierno democrático y la ingobernabilidad, y el cambio del paisaje político,  institucional y  administrativo  del  gobernar  normalizado reproducido por años. Afirma el autor que “el diagnóstico crítico del modo de gobernar y el vaticinio de su crisis probable y hasta inminente nos llevó a redescubrir la importancia de la acción de  gobernar  del gobernante y nos motivó a enfocarnos  en su estudio  desde  otras  miradas y  desplazamientos”. 

Llevando el hilo conductor con la primera parte, el autor logra construir en un segundo momento del libro, la propuesta de una teoría del gobierno a través de tres composiciones teóricas. Se parte del objeto de conocimiento como primera composición teórica que para el autor no es más que la gobernanza pública: su formación, configuración, decisión y ejecución. En este sentido, el autor deja en claro que el objeto de conocimiento de la teoría es la acción de gobernar que se ejerce en un contexto de normalidad institucional y política, en el que los actores sociales aceptan mayoritariamente la constitución estatal de la sociedad, su ordenamiento normativo legal, la legitimidad de la posición de autoridad del gobernante, su derecho a decidir las políticas públicas y el derecho de los ciudadanos a elegir a sus gobernantes, a participar en las decisiones públicas y a cuestionar las políticas, servicios, impuestos, regulaciones con referencia a los valores y normas del Estado, a evidencias de sus deficiencias e ineficacias, o a discrepancias políticas. Por lo tanto, su objeto de conocimiento no es la acción de gobernar que se necesita y ejerce en las situaciones extremas que suelen escalar y terminar en confrontación armada, división de la sociedad, golpes de Estado. 

La segunda composición de la teoría del gobierno propuesta por el autor, son sus supuestos, su carácter conceptual, su rol metodológico. En este sentido, la delimitación del objeto de conocimiento se complementa con la afirmación de los tres supuestos y premisas de la teoría: una, la gobernanza, en tanto acción directiva de una sociedad que existe, funciona y progresa por el ordenamiento normativo del Estado, es una acción normada, acorde con los valores, principios y leyes del Estado; dos, la gobernanza, en tanto acción directiva de la sociedad, que define los objetivos de valía social y las acciones idóneas para efectuarlos, es una acción racional; tres, la gobernanza, en tanto acción directiva de la sociedad, es una acción política, que mediante la interlocución y concertación del agente gubernamental con los ciudadanos interesados conoce la composición de sus demandas, define los objetivos de su gestión y las acciones de su efectuación, por lo que favorece que sea socialmente aceptable o no rechazable por entero y; cuatro, la teoría tiene un cuarto supuesto, contextual, que no es accesorio o insustancial, sino atraviesa las tres unidades causales. El supuesto es la consideración obvia de que la sociedad no es una realidad homogénea, uniforme, sino diferenciada, plural, diversa en ideas, valoraciones, preferencias, expectativas, cálculos, decisiones y acciones, por lo que es improbable que los objetivos, las acciones y los resultados de las decisiones de gobierno sean aceptados totalmente por todos los sujetos sociales en todos los asuntos públicos y, por ende, que la gobernanza sea totalmente efectiva en la conducción de la sociedad. Es la modelación del proceso directivo en toda su pureza, sin defectos. Entendida con estos supuestos conceptuales la teoría de la gobernanza pública no es un concepto empírico, no se entiende como un concepto que compendia o pretende compendiar las características de todas las gobernanzas factuales de todos los asuntos sociales en todas las circunstancias sociales. 

En la tercera composición de la teoría del gobierno propuesta por Aguilar Villanueva es donde se le da un sentido explicativo a sus unidades causales, así como la relación entre la estructura estatal-social y la agencia gubernamental. Aquí, precisa el autor, los supuestos y premisas de la teoría de la gobernanza pública definen y delimitan sus unidades causales constitutivas. La primera unidad comprende los componentes del ordenamiento normativo del Estado que determinan la legitimidad de las decisiones de gobernanza pública. La segunda unidad comprende los elementos del sistema de conocimiento de la sociedad que determinan la efectividad de la gobernanza, su idoneidad productiva. La tercera unidad comprende los componentes de las relaciones políticas entre el gobernante y los ciudadanos que atraviesan todo el proceso de configuración de la decisión de gobernanza y posibilitan su aprobación social. La cuarta unidad está compuesta de la deliberación y decisión del agente gubernamental que examina la  pertinencia  e  idoneidad  de  los  elementos  normativos,  cognoscitivos, políticos, selecciona los procedentes y los integra por y en su decisión. 

Son estas las razones por lo que Aguilar  Villanueva  afirma que la teoría modela una acción perfecta, “pura” de gobernanza pública, perfecta en normatividad, conocimiento y acoplamiento político, por ello es una guía metodológica que ayuda a orientar el diseño de las gobernanzas factuales y contribuir a mejorar su legitimidad, efectividad y aceptabilidad social. De esta manera, nos reafirma el autor que la gobernanza existe en el momento en el que sus acciones son a la vez normadas, racionales y políticas y, es el efecto simultáneo y combinado de las tres determinaciones causales, lo cual ocurre y solo puede ocurrir por y en la decisión del gobernante. Es por ello que el autor insiste que la integración es una exigencia absoluta para la gobernanza pública. Sin integración no existe la gobernanza, que no puede ser actividad directiva de la sociedad solo por  causa  de  uno  de  los  componentes,  desarticulada de los demás. El autor sistematiza con un buen análisis teórico-metodológico al señalar que esta propuesta teórica ofrece deliberadamente un modelo causal limitado, y esta acotación se explica porque algunos modelos teóricos de la calidad del gobierno, del buen gobierno y de  la  buena gobernanza  se  caracterizan por ser metodológicamente prolijos, cubriendo una variedad extensa de objetos de conocimiento y, en correspondencia, estableciendo un gran número de variables e indicadores para las descripciones, evaluaciones y mediciones de sus investigaciones sobre la calidad de los estados, regímenes, gobiernos de los países del mundo y en consecuencia, definiendo su ranking. 

Por último, Aguilar Villanueva logra proponer la desagregación de las unidades causales en variables y estas en indicadores como elemento crucial para validar la teoría, porque son los elementos cognoscitivos los que hacen posible verificar empíricamente su causalidad y sus relaciones con otras causas en acción. El criterio de selección de las variables y de sus respectivos indicadores es su idoneidad para evidenciar que los componentes causales de la teoría no son especulaciones intelectuales sino factores verificables, observables, medibles que explican la composición y desarrollo de las gobernanzas factuales que estudian las investigaciones empíricas. 

Para concluir, podemos afirmar que esta Propuesta teórica acerca del  gobierno de  gran  alcance,  nos  ayuda  a orientar investigaciones empíricas  articulándolas  con  las  teorías de  alcance intermedio que sirven para explicar la formación y configuración de las gobernanzas factuales, así como para la acción de gobernar en marcos normativos institucionales.   

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